Frente a síntomas que generen sospecha de enfermedad o cuando no exista claridad de a qué especialista consultar, una buena puerta de entrada es la Medicina Interna. Es importante destacar que el médico internista tiene un alto nivel de resolutividad, igualmente tiene la capacidad de derivar de forma oportuna cuando el paciente requiere evaluación por otra especialidad o subespecialidad.
Asimismo, se recomienda visitar a un médico internista frente a síntomas como:
- Cuadros de fatiga y cansancio extremo.
- Dificultad para concentrarse.
- Aumento o baja repentina de peso.
- Dolor de articulaciones.
- Cuadros de diarreas por más de 7 días.
- Dolor de pecho.
- Síntomas que no tienen una aparente explicación.