Cirugía Digestiva Laparoscópica / Robótica

Cirugía Digestiva

Tratamiento quirúrgico moderno y mínimamente invasivo de las patologías más frecuentes del aparato digestivo: hernias, vesícula biliar, reflujo gastroesofágico y hernia hiatal. Mi objetivo es resolver tu problema con la técnica más adecuada y el menor impacto posible.

Hernias
Vesícula
Reflujo
Hernia hiatal
Modalidad quirúrgica

Esta cirugía se realiza tanto por vía laparoscópica como robótica

Ambas son técnicas mínimamente invasivas. La elección de la modalidad se conversa en la evaluación según tu caso, la técnica quirúrgica indicada y tu tipo de cobertura.

Cirugía Laparoscópica

Técnica estándar mínimamente invasiva, realizada con instrumental convencional a través de pequeñas incisiones.

Cubierta por FONASA

Cirugía Robótica

Realizada con plataforma robótica Da Vinci, que permite mayor precisión y control en casos que lo requieren.

Cubierta por algunos planes de Isapre y seguros complementarios

Hernias

Cirugía de Hernias

Las hernias son una de las patologías quirúrgicas más comunes. Cuando no se tratan, pueden complicarse y comprometer órganos abdominales. Realizo cirugía de hernias por vía laparoscópica con mallas de última generación, lo que permite una recuperación rápida y bajo riesgo de recidiva.

Hernia inguinal

La más frecuenta, aparece en la región de la ingle. Cirugía mínimamente invasiva operandose por vía laparoscópica o robótica, con malla preperitoneal, permitiendo una recuperación rápida y buenos resultados a largo plazo.

Hernia umbilical

Asociada al ombligo, frecuente en adultos. Se repara con técnica laparoscópica o abierta según el tamaño.

Hernia incisional

Aparece sobre cicatrices de cirugías previas. Requiere reparación con malla y planificación quirúrgica detallada.

Hernia hiatal

Cuando parte del estómago asciende al tórax a través del diafragma. Se asocia a reflujo gastroesofágico.

Vesícula biliar

Cirugía de Vesícula Biliar

La colecistectomía laparoscópica es el tratamiento de elección para la colelitiasis (cálculos a la vesícula). En Chile, esta condición es muy frecuente y puede generar complicaciones serias si no se trata oportunamente.

Colecistectomía laparoscópica / robótica

Extracción de la vesícula biliar a través de 3 o 4 pequeñas incisiones. Es una cirugía ambulatoria o de una noche de hospitalización, con retorno a las actividades habituales en pocos días.

Indicaciones

Cálculos sintomáticos o no, cólicos biliares, colecistitis, pólipos vesiculares y antecedente de pancreatitis biliar. La evaluación con ecografía abdominal es fundamental.

Reflujo gastroesofágico

Tratamiento quirúrgico del Reflujo

El reflujo gastroesofágico crónico afecta la calidad de vida y, sin tratamiento, puede generar complicaciones como esofagitis, estenosis o esófago de Barrett. Cuando los medicamentos no son suficientes o el paciente prefiere una solución definitiva, la cirugía es una excelente alternativa.

Funduplicatura laparoscópica / robótica

Procedimiento que restaura la anatomía y refuerza la barrera antirreflujo envolviendo el estómago alrededor del esófago. Se realiza por laparoscopía con excelentes resultados a largo plazo.

Reparación de hernia hiatal

Cuando existe hernia hiatal asociada al reflujo, se repara la apertura del diafragma y se reposicionan los órganos en su lugar correcto durante la misma cirugía.

Técnica mínimamente invasiva

Ventajas de la cirugía laparoscópica y robótica

Menos dolor

Las incisiones de pocos milímetros reducen el dolor postoperatorio y la necesidad de medicación analgésica.

Recuperación rápida

El retorno a las actividades cotidianas y laborales es significativamente más rápido que con la cirugía abierta.

Mejor estética

Las cicatrices son mínimas y discretas, manteniendo la integridad y apariencia de la piel.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre cirugía digestiva
En la mayoría de los casos sí. Se realiza por laparoscopía y el paciente puede irse el mismo día o tras una breve hospitalización, con controles a los pocos días.
Habitualmente entre 7 y 14 días para retomar actividades de oficina, y 4 a 6 semanas para esfuerzo físico mayor o deporte.
En la gran mayoría de los pacientes seleccionados adecuadamente, la cirugía permite suspender los inhibidores de bomba de protones con excelentes resultados a largo plazo.